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Abuelos


Chema Heras relata en “Abuelos” la tierna historia de un matrimonio de personas mayores que han de asumir el paso de los años con una sensibilidad latente. Manuela es presumida, pero ya no se ve como antes y Manuel le enseña el lado positivo de todo lo que ella negativiza. 



Utiliza la poesía y la fórmula de acumulación, que tanto gusta a los niños. “Abuelos” nos enseña que todo depende de como se mire, trata del amor de la pareja y la complementación entre ambos, y como el positivismo y la actitud es la mejor manera de enfrentarse a lo que nos va ocurriendo con el paso de los años.




Las ilustraciones de Rosa Osuna acompañan, a través de la acuarela, al texto, con un estilo sencillo y expresivo, mezclando imágenes que en ocasiones recuerdan elementos artísticos de Miró, como el sol o las estrellas transmitiendo así el hilo de la vida, y reflejando el pensamiento de ambos personajes. 

Este álbum, galardonado con el Premio Llibreter 2003, otorgado por el Gremio de Libreros Catalanes. También figura en la lista ‘Los mejores de 2004’ del Banco del Libro de Venezuela, entre otras distinciones. La obra, además de encontrarla en castellano, catalán, euskera, portugués e italiano, también está publicada en coreano, chino y japonés por editoriales de esos países.

Abuelos
Chema Heras / Rosa Osuna
Kalandraka, 2006

Tapa dura
Medidas  22 x 22 cm 
40 páginas.
ISBN: 978-84-8464-513-9
Edad recomendada: 6-9 años.

Ideas de actividades: (ver las actividades comunes)


  • Llevar al aula una pareja de abuelos que dramaticen el libro e interactúen con los niños. 
  • Hablar de las diferencias entre las personas: altura, ojos, pelo… y de cómo tenemos todos derecho a que nos traten con respeto.
  • Hacer un autorretrato y una descripción personal.
  • ¿Cómo nos imaginamos de abuelos? Hablar, reflexionar y dibujar sobre como estaremos con el paso de los años.



Enlaces de interés: 

Os dejamos varios vídeos del cuento.










Silvia

¡Qué risa de huesos!


Así es como empieza esta historia.
en una oscura, oscura colina, 
había una oscura, oscura ciudad.
En la oscura, oscura ciudad,
había una oscura, oscura calle.
En la oscura, oscura calle, 
había una oscura, oscura casa.
En la oscura, oscura casa, 
hacia una oscura, oscura escalera.
Bajo la oscura, oscura escalera,
había un oscuro, oscuro sótano.
Y en el oscuro, oscuro sótano...
...vivían tres esqueletos.
Había un gran esqueleto,
un pequeño esqueleto
y un esqueleto perruno.

Estas son las primeras líneas del libro ¡Qué risa de huesos!. 

Con este comienzo acumulativo y lleno de tensión, nos adentramos en una historia repleta de huesos.

Los protagonistas son gran esqueleto, pequeño esqueleto y esqueleto perruno. Ellos viven en un oscuro sótano, bajo una oscura escalera, en una oscura casa, en una oscura calle, de una oscura ciudad, en una oscura colina.


Como veis una descripción bastante escalofriante, que de primeras nos asusta.
Pero esa sensación cambia al ver la cara de los tres esqueletos, sonrientes, simpáticos y nada terroríficos.


En la siguiente escena, los tres en la cama piensan qué podrían hacer aquella noche. Pequeño esqueleto propone sacar a pasear al perro y de paso asustar a alguien, y esta genial idea le parece magnifica a gran esqueleto.


Es aquí cuando empieza el periplo por la ciudad, paseo por las calle donde ven casas, tiendas, el zoo, la comisaría y el parque.

Una vez llegaron al parque la misma escena que sucedió en la cama. Gran esqueleto se vuelve a rascar la cabeza y pregunta qué pueden hacer. Y de nuevo, pequeño esqueleto propone jugar en los columpios, tirar un palo a esqueleto perruno para que  corra y juegue y por supuesto....¡asustar a alguien!

Pero algo que no estaba en sus planes sucedió. El esqueleto perruno se dio un golpe tremendo, desmontándose por completo y quedando en un montón de huesos.

El gran esqueleto y el pequeño esqueleto lo montan mientras cantan una simpática canción, pero el resultado, es cuanto menos desastroso.

Después de conseguir montar a su mascota, decidieron dar una vuelta por el zoo y a esas horas de las noche todos dormían, todos excepto los esqueletos de los animales. 

Allí se lo pasaron en grande con ellos, pero llegó el momento de volver a casa y como no habían encontrado a nadie a quien asustar, pensaron asustarse a ellos mismos.

Después de jugar un buen rato volvieron a su oscuro sótano, bajo una oscura escalera, en una oscura casa, en una oscura calle, de una oscura ciudad, en una oscura colina. 

Así es como termina esta divertida historia, tal y como comenzó. 

En el cuento no queda definido el género de los esqueletos, solo vemos que duermen juntos, pero no sabemos si son padre/madre e hijo/a, si son pareja, amigos/as, hermanos/as... Lo que si que queda claro es que el gran esqueleto pregunta y es el pequeño esqueleto el que propone todos los pasos a seguir.

En varias escenas encontramos el formato de cómic: viñeta y bocadillo. También juegan con el tamaño de la tipografía de esos bocadillos para mostrar la intensidad del interlocutor. Y además esos diálogos los encontramos en mayúsculas, para facilitar la lectura de los prelectores.

A lo largo del cuento se repite el esquema del "oscuro, oscuro", no solo al inicio y final de la historia. "Rodearon el oscuro, oscuro estanque; cruzaron las oscuras, oscuras pistas de tenis y se subieron a los oscuros, oscuros columpios". El autor seguramente quería conseguir la intriga e intensidad de lo que sería un cuento de terror, trasmitir al lector que todo era oscuro y siniestro. Pero esto se contrapone bastante con las ilustraciones que son tiernas y divertidas. Además en la historia todo "va y vuelve", es decir, si entran al parque, queda reflejado que salen del parque y además con la misma intensidad e intriga repitiendo el patrón del "oscuro, oscuro". Tiene un carácter progresivo, en sentido ascendente y descendente.

Vemos también una gran cantidad de onomatopeyas tanto por parte de los animales del zoo, como por los protagonistas.  Incluso encontramos el detalle  del GUAU desordenado del esqueleto perruno cuando está mal montado, mostrando así el caos también en esas letras, o de algún animal del zoo con las letras bocabajo cuando el está del revés.

Un cuento genial, que se publicó por primera vez en España en 1982, pero que llevaba mucho tiempo descatalogado y que ahora Kalandraka lo ha traído de nuevo para hacer las delicias de todos.

Un libro que sin duda no puede faltar en vuestra estantería.






Allan y Janet Ahlberg, se conocieron haciendo un curso de formación para profesores y se casaron en 1969. 

Fuente

Desde entonces y durante más de 20 años trabajaron juntos creando unos 37 libros (entre otros la genial obra de El cartero simpático), Allan los escribía y Janet los ilustraba hasta que ella falleció en 1994. 
Janet recibió en dos ocasiones la Medalla de Kate Greenway. Allan ha escrito más de 100 libros.

Jessica, la hija de este artístico matrimonio británico, además de ser la inspiración de muchos de sus libros, también es ilustradora y ha trabajado con ellos. 

En los enlaces de interés os dejamos un par de enlaces a una entrevista que le hicieron a Allan, y otra que dio junto a su hija Jessica. Sin ninguna duda merece la pena leerlas para conocer mejor su historia.


¡Qué risa de huesos!
Allan Ahlberg / Janet Ahlberg
Kalandraka, 2018

Tapa dura
Medidas  20,5 x 26,5 cm 
32 páginas.
ISBN: 978-84-8464-385-2
Edad recomendada: 3-6 años, 6-9 años.

Ideas de actividades: (ver las actividades comunes)

El libro nos da pie a hablar de muchos temas y hacer diferentes juegos:
  • Descripciones.
  • Adjetivos.
  • Onomatopeyas.
  • El estilo del cómic con los bocadillos de los protagonistas o las viñetas.
  • Las rimas.
  • Las exclamaciones y las interrogaciones. (por lo tanto las preguntas y respuestas).
  • El cuerpo humano.
  • El esqueleto de los animales.

Por supuesto también del miedo, y además es un cuento que podemos utilizar en Halloween para trabajar vocabulario de esta celebración.

Tal y como hemos dicho en la reseña, no quedan definidos los roles de los protagonistas, por eso podemos pensar quiénes podrían ser para hablar de la diversidad familiar. También el reflexionar que no solo organiza, propone y manda el gran esqueleto si no que aquí se invierten los papeles de lo que pensarían que es lo "habitual".

Además podremos realizar manualidades que giren en torno a los protagonistas: los esqueletos.
  • Crear un esqueleto con diferentes materiales: con bastoncillos de los oídos, con pasta, con cubiertos de plástico. También podemos hacer solo una parte.


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  • Pero también podemos crear otros animales, tal y como se ven en el cuento.

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  • Además podemos observar esqueletos de diferentes animales, compararlos entre ellos, también con los huesos de los seres humanos.

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  • Pedir a los niños radiografías para observarlas a través de una ventana o con la mesa de luz.
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  • Otras actividades relacionadas con esqueletos.
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  • Podemos hacer un teatro de sombras sobre el cuento. Os dejamos un vídeo del CEIP El Puche Almería.



  • Además de aprendernos canciones sobre esqueletos.












Enlaces de interés: 

Ficha del libro en la web de la editorial.

Aquí podéis encontrar una muestra del libro.

Entrevista a Allan Ahlberg. Entrevista a Allan y Jessica Alhberg.





Paula B.

Rufus. El murciélago que adoraba los colores


Rufus es un murciélago. Durante el día se colgaba del techo de su cueva y dormía, y por la noche, abandonaba la cueva y se iba a cazar.

Una de las noches vio un cine al aire libre, donde proyectaban una película en colores. Era la primera vez que veía colores tan luminosos, solo veía los tonos grises y negros de la noche. Pensó lo bonito que podía ser ver todos los colores de día, así que, decidió quedarse despierto toda la noche para ver amanecer. Cuando salió el sol, lo miró con tal entusiasmo que quiso salir a conocer ese mundo que parecía tan mágico para él.

Ese mundo estaba lleno de pájaros de colores, mariposas, flores… por lo que su vestido tan negro ya no le gustaba. Entonces se encontró con una paleta de colores abandonada en un prado y empezó a pintarse de colores alegres. Echó a volar tan orgulloso que asustó a algunas personas y estas empezaron a dispararle hasta llegar a herirle. Malherido cayó en un jardín lleno de tulipanes que pertenecía al Doctor Tarturo, un coleccionista de mariposas, quien lo ayudó y lo curó. Se hicieron muy buenos amigos, veían juntos la tele, cazaban mariposas. Rufus se dio cuenta que pintarse no fue una buena solución ya que terminó casi ciego y el Doctor le dio unas gafas para el sol. Desde entonces se ven todas las noches a cazar mariposas para su colección.

El libro nos habla de que hay muchas maneras de vivir y de que el simple hecho de ser diferente hace que no siempre seamos aceptados por todos,  por lo que tenemos que valorar de manera muy positiva estas diferencias y querernos tal y como somos.

En definitiva,  por inculcarnos a través de esta historia valores como la amistad, la aceptación y la reflexión sobre no prejuzgar a nadie ni a nada.






Este cuento ha sido premiado con el galardón Hans Christian Andersen.


Rufus. El murciélago que adoraba los colores
Tomi Ungerer
Traducción: Sandra Senra Gómez y Óscar Senra Gómez
Kalandraka, 2017

Tapa dura
Medidas  20 x 28 cm 
30 páginas.
ISBN: 978-84-8464-314-2
Edad recomendada: 3-6 años.

Ideas de actividades: (ver las actividades comunes)

Antes del cuento:


  • Les decimos el título del cuento e indagamos sobre que puede significar. Copiamos en la pizarra las posibles soluciones para luego comprobar si han acertado.
  • Enseñamos la portada y hablamos sobre ella: la describimos, hablamos sobre los colores predominantes y sobre por qué la portada es tan oscura.
  • A continuación hinchamos un murciélago grande que nos acompañará durante el cuento para hacerlo más interactivo y nos ponemos las antenas para meternos en el papel.  




Durante el cuento:


  • Contamos el cuento intentando anticipar que va a suceder en la página siguiente, haciéndoles preguntas y adivinanzas según va avanzando la historia, pretendiendo transmitir distintas emociones de querer saber que le podía pasar a Rufus.
  • Contamos el cuento dándole emoción con gestos, distintos tonos de voz, con caras de emociones y haciéndoles partícipes de ello, repitiendo las voces, gesticulando y haciendo volar (con sonido) el murciélago hinchable.



  • Observamos las ilustraciones y los detalles en cada página, describimos lo que vamos viendo e intentamos averiguar qué pasará en la página siguiente. Intentamos aportar otras soluciones.
  • Contamos el cuento en Kamishibai, mesa del luz, marionetas…



Después del cuento:


  • Después de contar el cuento hablamos sobre si les ha gustado o no, lo que más, lo que menos, que hubieran hecho ell@s…
  • Preparamos laminas del cuento para secuenciarlas por orden de aparición (el número de laminas irá en aumento con la edad de los niñ@s).
  • Preparamos los personajes y objetos coloreados y plastificados, en goma eva… para utilizarlos en diversas actividades de lógica-matemática, lectoescritura, teatros…
  • Vocabulario del cuento para asociar imagen/palabra, para trabajar en cada palabra número de sílabas, fonemas, compararlas (largas/cortas, simples/compuestas, numero de letras iguales, empiezan/acaban igual…) hacemos rimas…
  • Trabajamos el título en la pizarra: contamos número de sílabas, de fonemas, si tiene letras repetidas y con todo ello también el Número ( asociando número, puntos, palillos y mano).

  • Elaboramos un libro de aula entre todos. Cada niñ@ hace el dibujo y escribe una página del cuento (escritura espontanea, copiado, repasado… según edad). Cuando esté acabado se ordena y se encuaderna para dejarlo en la biblioteca de aula y también para poder llevárselo a casa para contarlo en familia.
  • Trabajamos con la portada del libro: sacamos una copia en color, la plastificamos y la recortamos formando un puzle (podemos hacer lo mismo con otras páginas y/o personajes del cuento).
  • Jugamos a ¿Qué pasaría si…? Rufus no hubiese visto los colores del cine de verano, si no se hubiese quedado despierto para ver el sol, Si no hubiese aparecido el Doctor…
  • Investigamos sobre los murciélagos: como son, donde viven, de que se alimentan, como se reproducen…
  • Proyecto los murciélagos: 








  • Llevamos a clase un murciélago de peluche y lo tenemos de mascota. 
  • Elaboramos y preparamos varios pájaros de colores, mariposas, flores y murciélagos negros y de colores, en 3 tamaños (grande, mediano y pequeño) para trabajar estos conceptos y además: hacer conjuntos por color/negro, tamaños…, seriamos con los murciélagos: negro/color, posición ( de pie/ boca-abajo), tamaños ( grande/mediano/pequeño)…
  • Plastificamos murciélagos con números en la barriga del 1 al 9 (dependiendo de la edad pueden ser hasta 20, 30…) y jugamos con la recta numérica: ordenamos la serie ascendente/descendente, número anterior/posterior, completar con los números que faltan… 


  • Con un murciélago lleno de números jugamos a tirar los dados (uno numérico y otro de colores) y vamos coloreando/repasando el número que nos sale y de su color. 

  • Ponemos una rama con varios murciélagos colgados y con un número en la barriga. Colocamos tantos gomets con número indica. 

  • Preparamos un Memo, un sudoku, un dominó… con los personajes del cuento (murciélago negro, murciélago colores, mariposas, flores, pájaros, doctor).
  • Hacemos un Lapbook del murciélago.
  • Aprendemos como se dibuja un murciélago.  
  • Dibujamos 2 murciélagos para decorar con diferentes materiales: plastilina negra arrastrada, rellenando con gomets negros… y le ponemos los ojos móviles.
  • Pintamos un murciélago grande entre todos siguiendo las pautas del cuento: las orejas de rosa, los pulgares de azul, los pies de violeta, las alas naranja/rosa/amarillo, y una gran estrella verde en el estómago.

  • Pintamos un murciélago según los colores y la parte del cuerpo que salgan en los dados: hacemos un dado con cada cara de un color y otro dado con las partes del cuerpo del murciélago (orejas, pulgares, pies, alas, cuerpo y cabeza), lanzamos los dos dados a la vez, leemos lo que ha salido y coloreamos.
  • Investigamos sobre los animales que aparecen en el cuento (pájaros y mariposas) como se desplazan, donde viven que comen y hacemos actividades con ellos: los coloreamos y plastificamos para tenerlos de Bits, hacemos cada animal con una técnica diferente: pintura, plastilina, gomets, bolitas papel de seda, lana…
  • Vemos que cosas tienen en común los animales del cuento (que vuelan…) y en qué se diferencian (alimentación, si son nocturnos o diurnos…).
  • Describimos a los animales siguiendo una estructura orientativa.

  • Con la actividad anterior podemos jugar a las adivinanzas: Un niñ@s describen al personaje siguiendo el orden de la estructura y los demás lo adivinan.
  • Hacemos un móvil de murciélago. 



  • Dibujo y coloreo de Rufus. 



  • Manualidades de murciélagos con diferentes técnicas y materiales. 



  • Hacemos los disfraces de murciélago con bolsas de basura, las alas de cartulina y para la cabeza utilizamos las antenas.
  • Hacemos la luna con goma eva y manchada con pintura plateada. 

  • Elaboramos las escopetas de la gente del pueblo.

  • Hacemos un cazamariposas con matamoscas y velcro y varias mariposas para cazarlas. (Idea)
  • Hacemos  el botiquín del Doctor Tarturo.
Fuente
  • Jugamos a hacer mezclas de colores con las manos y los pies.  


  • Preparamos los personajes en cartulina negra para hacer un taller de sombras en casa del Doctor Tarturo.
  • Taller de robótica: preparamos el camino que recorre el murciélago hasta la casa del Doctor Tarturo utilizando un Bee Bot.

  • Preparamos el cuento para trabajarlo en la mesa de luz. Hacemos un murciélago sin color (en acetato transparente) para que vean los cambios de color con las luces (de colores) de la mesa. 
  • Canciones de murciélagos. 








  • Fichas para trabajar los murciélagos.

Enlaces de interés: 

Juego La cueva de los murciélagos (Vedoque).

Otros cuentos de murciélagos: 







Ana Belén L.